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Los pajecitos, tan fundamentales en la boda como los novios

Los pajecitos, tan fundamentales en la boda como los novios
Foto: Mario Hernández Jr. / Cortesía - Los colores claros no han perdido su tradición. Jessica Mateus y Rubén Daniel Berrospi Salcedo

Foto: Mario Hernández Jr. / Cortesía – Los colores claros no han perdido su tradición. Jessica Mateus y Rubén Daniel Berrospi Salcedo

Los niños son el complemento perfecto para cualquier fiesta, imprimen entusiasmo, vitalidad y alegría, por eso no pueden ausentarse en un evento tan importante como la boda.

Ese día los pajes y las damitas se distinguen por su vestimenta, en el cortejo de la novia. Los niños desfilando por el pasillo de la iglesia le dan un toque tierno a la ceremonia.

“Los pajecitos son importantísimos en una boda, eso es innegable y más si se tiene en cuenta que le damos el realce que los niños se merecen y su importancia en nuestras vidas. Por eso, al concretar muchas cosas para la boda, ellos son un paso fundamental. Sus trajes deben estar a la moda y a las exigencias de hoy, los tonos pasteles de día y los colores más oscuros en la noche, es lo que se usa generalmente”, explica Elizabeth de Capacho, administradora de un centro de alquiler de vestidos de novia de la ciudad.

Es el acompañamiento ideal para la novia. En la actualidad las novias piden a los niños que las acompañen para ayudarles con el velo, el vestido o, bien, tirar pétalos a la entrada de la iglesia o la última moda las mariposas tipo confetti.

Sencillamente, hermosos. Así lució Ana Lucía Villarreal el día de su boda junto a su corte de pajecitos.

Sencillamente, hermosos. Así lució Ana Lucía Villarreal el día de su boda junto a su corte de pajecitos.

Ayuda vital para los novios

En el matrimonio los pajecitos son los encargados de ofrecer una ayuda extra para la novia, pues, en muchos casos, ellos colaboran llevando el velo, el cojín de argollas, la canasta de flores, el cojín de arras y cofres con pétalos o mariposas.

La tradición de los pajes surge en la Edad Media, cuando las princesas solían acompañarse por los integrantes más pequeños de su familia, ellos la ayudaban con el vestido ya que era muy pesado en esa época. Actualmente, representan la continuidad, el futuro y es un buen augurio para los novios.

“La verdad, los pajecitos son algo decorativo en la boda, los niños le dan realce a la misma y eso es importante. Cuando un matrimonio se hace sin ellos, la ceremonia pierde su ritual y su razón de ser. Indiscutiblemente, la presencia de los niños en la boda es vital y pese a que son tan pequeños en algunos casos y no cumplen con sus obligaciones, sí es necesario tenerlos tanto en la iglesia como en la fiesta de recepción. Lo importante es que usen ropa suave, ligera y cómoda sin perder elegancia y distinción”, asegura Nubia Lozada, diseñadora de modas.

En la marcha nupcial usualmente se emplean de dos a ocho niños, y sus edades pueden oscilar entre los tres y nueve años.

Así se logra una corte infantil de ensueño

– Tratar de que sean mayores de cinco años, para que asuman su papel en el cortejo con mayor responsabilidad.

– El cortejo puede ser mixto o formado sólo de niñas.

– Buscar que sean de estatura similar para darle uniformidad al desfile.

– Asignarles un rol especial, para que se sientan importantes y se vean entusiasmados.

– Deben ir secundados por las damas de honor.

Los niños, en climas cálidos, pueden llevar bermudas y una guayabera, o una camisa blanca, también en telas ligeras. Para climas fríos pueden llevar accesorios como corbatas de moño, fajillas o chalecos.

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