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Las finanzas, tan claras como el amor

Las finanzas, tan claras como el amor

Por: Alma Enamorada

¡El dinero, bendito dinero! Para muchas parejas, más que el dinero, la administración de sus finanzas -en pareja- se convierte en un verdadero dolor de cabeza.

– “Es que ella gana más que yo…
– Yo nunca he sabido cuánto gana él…
– Él gana más que yo y quiere que yo asuma todo lo ‘extra’…
– Yo le doy mi sueldo a ella y ella se encarga de administrar el dinero del salario de los dos…”
Estos ejemplos hacen parte de la infinita lista de voces que he escuchado de parejas a lo largo de los días, la mayoría con matiz de queja, pues no logran ponerse de acuerdo en quién asume un gasto en la relación.

Lo cierto es que cuando las cuentas en el matrimonio no están claras, la relación tampoco. En las finanzas en pareja, el tema de la confianza y la equidad cobran papel protagónico.

Recordemos, queridas amigas, que el matrimonio es una apuesta de dos, en la que los dos accionistas, ganan o pierden por igual. Así que con total transparencia las cargas deben ser ajustadas a las fuerzas de cada uno: hombre y mujer.

Si le es difícil concebir que su pareja gana mucho menos que usted y que eso no es excusa para que usted lleve la mayor parte, creo que está en problemas. Le urge buscar soluciones, pues cada quincena habrá algo porque calentar los ánimos, y tarde o temprano tocará fondo. Ahí es cuando el amor empieza a tambalear.

Si usted discute porque su pareja se recuesta en su bolsillo una y otra vez -algo muy diferente a lo anterior- es hora de hablar de muy buena mane-ra, buscar soluciones y ponerle punto final a la situación. Esto, a todas luces, tiene otro nombre. Recuerde, la empresa llamada hogar es de dos accionistas y ninguno debe ser ventajoso con el otro.

Amigas, sin duda, el tema no es fácil. Es de poner todo sobre la balanza, desapegarse un poco de ‘lo mío’ y actuar con claridad.
Moraleja: Todos ponen, todos ganan, como en la perinola.

Nota: Alma Enamorada solo es una mujer que escribe orientada por la razón, pero con tinta extraída del corazón.

 

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