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La imagen de una protagonista

La imagen de una protagonista

 

Lida Castro. fashionmanager.net

Por: Lida Castro
Asesora de imagen, productora de moda y maquilladora profesional Fundadora de Fashion Manager.

Cuando se trata del día quizá más especial y esperado para la gran mayoría del género femenino (hablamos aquí de su boda), la novia tiene, sin duda, el papel protagónico de la historia. Una boda es uno de esos eventos que nos regalan por unos instantes algo de fantasía y encanto en medio de la vida rutinaria y no siempre llena de aventura.

Cuando una pareja decide casarse comienza un recorrido por todo un proceso de preparativos siempre deseando que cada detalle sea especial, que ese día sea perfecto y su ilusión sea cumplida. Las mujeres son, en la mayoría de casos, las abanderadas de esas decisiones y su preparación personal hace parte esencial del encanto que tendrá esa celebración.

Varios detalles (si no todos) se eligen entorno a ella; los colores de su bouquet y el estilo de su vestido suelen trasladarse a toda la temática de decoración, el color del traje del novio, los vestidos de las damas y un largo etc…

Considero la llegada y aparición en escena de la novia, el clímax de la ceremonia que todos los invitados esperan presenciar. La imagen de esa mujer, hermosamente adornada, saliendo de su carruaje, haciendo su recorrido, llena de ilusiones, con una sonrisa en su rostro que contagia a todos a su alrededor, incluyendo al novio que con placer la espera en el altar (y todas podemos suspirar ahora), nos saca de la realidad y nos transporta hacia un espacio feliz en el que por un momento se nos olvidan todos los problemas para concentrarnos solo en ella, la protagonista de la historia.

La imagen de una mujer es una carta al mundo narrando los beneficios de la feminidad. La imagen de una bella novia puede contarle al mundo parte importante del propósito que toda mujer fue creada para cumplir: Creada para brillar, creada para aliviar y animar, para ser un escape a los problemas, para traer paz y felicidad aun en medio de tiempos difíciles, para deslumbrar, para contagiar de sonrisas y de fuerza a quienes la ven.

Quizá algunas consideren exageradas mis apreciaciones, pero estoy convencida de que la belleza fue creada para bendecir, y no hay ser creado más idóneo para revelar esa belleza que la mujer. Hay belleza a nuestro alrededor, belleza en la naturaleza, belleza en los animales, belleza en los paisajes, en cosas pequeñas y en cosas inmensas, y una hermosa novia es parte de ese panorama.

La imagen de una mujer, más allá de ser esclavizada a un conjunto de reglas, exigencias inhumanas y ridículas e imposiciones del marketing, necesita ser revelada en esa forma, color y tamaño único en el que fue creada para ser.
Y es por eso que toda mujer recorriendo este bello y divertido proceso como protagonista de su novela romántica personal, necesita entrar en una renovación de sí misma como una forma de preparación interior y exterior para ese nuevo y muy importante paso hacia el resto de su vida.

En realidad toda mujer, preparándose o no para una boda, debería vivirlo. Es quizá uno de sus más importantes procesos de autodescubrimiento y crecimiento personal. El entender su belleza real (esa que se compone de su personalidad genuina, y sus atributos en cada aspecto de su esencia interior y exterior) y entendiéndola, poderla exteriorizar, adornar y presentar en su mejor versión al mundo.
En cuanto a una novia, parte de este proceso es conocer su cuerpo, su rostro, y sus características físicas propias. ¿Cómo son? ¿qué le favorece específicamente a ese cuerpo único, ese rostro único y ese color? Así mismo, su personalidad, sus gustos. ¿Cómo es la mujer que desea que todos a su alrededor vean?, ¿es ella fuerte o es tierna?, ¿es elegante o más bien bohemia?, ¿cuál es su expresión personal, ese estilo que la describe?..

De acuerdo con esto podrá elegir el vestido ideal, el que en verdad la representa a ella, ese con el que se siente cómoda y segura de querer ser esa mujer que ve en el espejo; ese que resalta sus virtudes y que cumple sus sueños; ese peinado y maquillaje que expone su belleza personal.

Toda novia necesita saber que el gran día de su boda es también el escenario y la oportunidad para contarles a todos acerca de la maravillosa mujer en que se ha convertido, una que está lista para bendecir a ese hombre que escogió, a esa familia que comienza a construir y a ese lugar en que vivirá. Lo contará todo con su llegada, llevando la imagen de la protagonista.

Comentarios

  1. Anónimo dice:

    4.5

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