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Ansiedad e inseguridad antes de la boda

Ansiedad e inseguridad antes de la boda

Por: Agustín Herrera de Arcos.
Médico sexólogo. Magíster en Psicología Clínica y Salud.

Toda propuesta nueva trae consigo algún grado de ansiedad y lo de una boda, sí que lo es. Y esa ansiedad se manifiesta por síntomas variados, como dificultad para conciliar el sueño, conductas aligeradas o no pensadas, esto es, de improviso, temores infundados que se comentan a personas cercanas, entre otros.

Surge un miedo inexplicable para muchas personas, y la ansiedad se multiplica en distintos espacios y situaciones: cómo será el compartir de vida conyugal en lo íntimo, en la familia y con la familia, en lo laboral, en lo social con los amigos y amigas que antes tenían y en lo sexual, por supuesto. Qué ocurrirá con la parte económica si trabajan los dos o es uno solo el que lo hace.

Un campo muy particular es el de la parte psicosexual, en donde es posible que hayan tenido alguna experiencia, pero la vivencia de estar ahora los dos con mayor oportunidad de juntar sus cuerpos, de tocarse… puede generar, si no se ha construido antes, vacíos de soporte para continuar a través del tiempo con las ganas, la satisfacción y la fidelidad. Es frecuente ver que ahí empiezan insatisfacciones, porque se vivencia lo que supuestamente no era lo esperado.

La explicación, quizá pertinente, tiene que ver con la deficiente información, porque no es formación que se da al respecto en la casa y en la educación sobre “el vivir juntos”.

La vida en pareja comienza desde antes del matrimonio, este es un acto de protocolo social, que valida ante los demás ese vínculo de unión, pero compartir en la vida conyugal es otra cosa muy distinta, la cual implica saber qué es el sexo y la respuesta sexual en el hombre y la mujer. ¿Qué será eso de tener que aceptar o tolerar los deseos del otro o la otra?

Es bueno tener una adecuada comprensión de lo que será el compartir de la vida en pareja, que no es un espacio de supuestos, como los cuentos de hadas, que se necesita estar interesado en lo que es el otro y la otra, que ambos tienen que estar presentes en sus afectos con el otro, en la comprensión y esto debe comenzar antes de la boda para que no se llegue ahí con estados de gran tensión y disconfort manifiesto consigo misma(o).

La educación para la vida sexual y la vida de pareja son palabras pendientes, de necesaria utilidad, que no deben estar aisladas en la formación de la persona, hombre o mujer desde temprana edad adolescente, que debe empezar en la casa y en la educación formal.

 

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