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Los mandamientos del protocolo y la etiqueta en una boda

Los mandamientos del protocolo y la etiqueta en una boda
Olga Teresa Rojas

Olga Teresa Rojas

El día de la boda debe ser perfecto. Por eso, es fundamental conocer hasta el mínimo detalle de protocolo y etiqueta necesarios para esta ocasión única y especial. Olga Teresa Rojas Cadena, jefe de Ventas del Club del Comercio S.A. hace sus aportes a los lectores de Novias.

Novias: ¿Por qué la etiqueta y el protocolo deben ser tema fundamental en todos los momentos de la celebración?
Olga Teresa Rojas: La etiqueta, como conjunto de normas y costumbres culturales, permitirá el desenvolvimiento adecuado en los diferentes ambientes o momentos; y el protocolo, como mecanismo de orden creado para convenir sobre diferentes pareceres que surgen del encuentro de los intereses humanos, conducirá a la marcha armoniosa y alegre de la celebración; todo esto con un fin común: agasajar a los nuevos esposos.

N.: ¿Cuáles son los dos grandes mandamientos dentro de la etiqueta de una boda que no pueden fallar?
O.T.R.: Como punto de partida está la tarjeta de invitación que deberá ser clara y completa, pero debe irse más allá de citar, es decir, se debe confirmar la asistencia para que se tomen decisiones adecuadas en cuanto al número de invitados que les acompañarán y para proceder a definir la acomodación en el salón.
El servicio correcto, galante y comedido a la mesa permitirá a los comensales disfrutar, además de su menú, de todo el tiempo que allí compartan.

N.: ¿Cuál es el momento que requiere de mayor atención, tiempo y preparación durante la recepción?
O.T.R.: El momento de mayor exigencia es el banquete, este deberá elegirse con la seguridad de que impactará positivamente a los invitados, será de un gusto generalizado, sin perder su papel protagónico.
Todos los invitados apreciarán el protocolo definido, la música acorde a cada momento, el salón y su decoración, el servicio a la mesa y, tácitamente, reclamarán la exquisitez del menú.

N.: Tres recomendaciones especiales para que el menú y el servicio a la mesa se lleven todos los aplausos.
O.T.R.: Definir un menú equilibrado y suave, que sea recordado desde el aperitivo hasta el postre por sus sabores, matices y texturas, por encima de la cantidad, el cual deleite los sentidos más allá del paladar.
Ya ubicados los comensales a la mesa se ofrecerá el menú clásico que básicamente consta de un primer plato o entrada; un segundo plato o plato principal, en el que se servirán mariscos, pescados y carnes; cerrando con el postre o pastel nupcial, menú que se acompañará del vino que mejor maridaje proponga.
El menú elegido sólo podrá impactar con todas sus características si se acompaña de un servicio de meseros competentes y una mesa cuyo montaje sea acorde a este (vajilla, cubertería, cristalería, mantelería y decoración).

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